Aunque a menudo se pasa por alto, los cables HDMI no son inmunes a los fallos.
Muchos usuarios dan por sentado que estos cables digitales funcionan a la perfección o no funcionan en absoluto. Sin embargo, la realidad es más compleja. Los daños físicos, el desgaste y los factores ambientales pueden degradar el rendimiento o provocar una falla total con el tiempo.
